martes, 12 de febrero de 2019

Inteligencia Emocional en el Trabajo



La Inteligencia Emocional es una competencia fundamental en cualquier ámbito de la vida, en nuestras relaciones, pero se manifiesta de forma particular en nuestro trabajo. Una persona, un equipo emocionalmente maduro tiene muchas posibilidades de triunfar en sus objetivos, razón por la cual es importante que la empresa contemple la gestión de la inteligencia emocional.

Desde el inicio, en el proceso de selección de candidatos debemos conocer las motivaciones que cada persona tiene en relación al puesto y a la empresa. ¿Qué expectativas tiene? ¿Qué dudas? En la entrevista el componente técnico es sin duda importante pero no lo es menos el emocional: la alegría, la incertidumbre, el entusiasmo... nos darán mucha información sobre el candidato y su eficacia en el puesto y en el equipo una vez se ha incorporado a la organización.

 A veces sucede que el empleado se frustra o tiene miedo a la pérdida del puesto: en ese caso la situación del empleado puede empeorar y perjudicará seriamente su salud al mismo tiempo que su eficiencia en el puesto. La responsabilidad de que no suceda esto es compartida entre el jefe y el propio empleado. Dependiendo de cómo utilicen la inteligencia emocional unos y otros.

 La persona que utiliza la inteligencia emocional tiene claras sus motivaciones y alberga una confianza en sí misma que le ayuda a crecer allí donde estén.

El psicólogo Daniel Goleman concluyó que, independientemente del puesto que ocupan dentro de una compañía, las personas felices en sus puestos son aquellas que tienen una inteligencia emocional elevada, conciencia emocional, valoración adecuada de ellos mismos, automotivación, autocontrol y empatía.
Es necesario que los mandos intermedios, los empresarios trabajen la inteligencia emocional. Por ejemplo, ocurre a menudo que la relación emocional entre un jefe y un empleado no es del todo constructiva, bien porque no hay confianza o bien porque hay demasiada confianza. Seguro que hemos visto mil veces comportamiento como las continuas broncas jefe-trabajador... y que cada uno le hecha la culpa al otro..... Es un círculo vicioso que nadie rompe.

Por concluir, ¿cómo se puede desde la Inteligencia Emocional trabajar las emociones de un equipo para que éste no tropiece? La solución pasa por una toma de conciencia del modo en el que se relacionan, enseñarles, acompañarles en el proceso de relación y de comunicación. Para unos y otros, jefes y empleados, es básico que aprendan a comunicar claramente sin juzgar, que confirmen que la otra persona ha comprendido el mensaje y que se consensúen las directrices.
Mensajes claros, escucha, comprensión, respeto, amabilidad y consenso. Con esta receta basada en los fundamentos de la inteligencia emocional, los éxitos de una compañía y de su departamento de Recursos Humanos llegarán solos. ¿qué opinas? ¿es tan fácil?  
GRACIAS


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